¡¡¡ATENCIÓN!!!
El siguiente relato en prosa poética de Juan Ramón Jiménez, extraido del libro Platero y yo, puede contener información "poco deseable" para los más peques en un día/noche como hoy... Aún están a tiempo de cerrar la página o revisar otras entradas de temética leteraria-navideña.
Avisados quedan.
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CXXII
LOS REYES MAGOS
¡QUÉ ilusión, esta noche, la de los niños, Platero! No era posible acostarlos. Al fin, el sueño los fue rindiendo, a uno en una butaca, a otro en el suelo, al arrimo de la chimenea, a Blanca en una silla
baja, a Pepe en el poyo de la ventana, la cabeza sobre los clavos de la puerta, no fueran a pasar los Reyes … Y ahora, en el fondo de esta afuera de la vida, se siente como un gran corazón pleno y sano, el sueño de todos, vivo y mágico.
Antes de la cena, subí con todos. ¡Qué alboroto por la escalera, tan medrosa para ellos otras
noches! -A mí no me da miedo de la montera, Pepe, ¿y a ti?, decía Blanca, cogida muy fuerte de mi mano.- Y pusimos en el balcón, entre las cidras, los zapatos de todos. Ahora, Platero, vamos a
vestirnos Montemayor, tita, María Teresa, Lolilla, Perico, tú y yo, con sábanas y colchas y sombreros antiguos. Y a las doce, pasaremos ante la ventana de los niños en cortejo de disfraces y de luces, tocando almireces, trompetas y el caracol que está en el último cuarto. Tú irás delante
conmigo, que seré Gaspar y llevaré unas barbas blancas de estopa, y llevarás, como un delantal, la bandera de Colombia, que he traído de casa de mi tío, el cónsul … Los niños, despertados de
pronto, con el sueño colgando aún, en jirones, de los ojos asombrados, se asomarán en camisa a los cristales temblorosos y maravillados. Después, seguiremos en su sueño toda la madrugada, y
mañana, cuando ya tarde, los deslumbre el cielo azul por los postigos, subirán, a medio vestir, al
balcón y serán dueños de todo el tesoro.
El año pasado nos reímos mucho. ¡Ya verás cómo nos vamos a divertir esta noche, Platero, camellito mío!