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martes, 8 de octubre de 2013

La sombra de Hitchcock es alargada: ecos en Sjöwall-Wahlöö y Castle.


- Señora Andersson, ¿nos podría enseñar ese balcón?

Observaron el balcón. El piso al que pertenecía parecía tener sólo dos ventanas a la calle, una más grande al lado del balcón y otra más pequeña.

- Señora Andersson, ¿ha visto a ese hombre recientemente?- preguntó Martin Beck.


Rear window  (A. Hitchcock 1954)

Kollberg descubrió unos prismáticos, colocados entre las macetas. Los cogió y los dirigió al edificio de enfrente. La puerta del balcón y las ventanas estaban cerradas. Los cristales reflejaban la luz y no se podía discernir qué había al otro lado, en las habitaciones oscuras. 


The lives of others
( capítulo especial nº 100 de Castle, 1 abril 2013)



- Esos prismáticos me los dio Rutger - dijo la mujer (...) Suelo mirar a ese hombre con los prismáticos. Si se abre la ventana se ve mejor. No crean que soy una persona curiosa ni nada por el estilo, lo que pasa es que me operaron de una pierna y fue entonces cuando descubrí a ese hombre. Quiero decir, después de la operación. No podía andar y el dolor no me dejaba dormir. Así que me quedaba aquí, junto a la ventana..."

M. Sjöwall y P. Wahlöö, El hombre del balcón (Mannen på balkongen, 1967) p. 213 
RBA SerieNegra.


Y de aquí que la curiosidad siempre acabe por matar al gato...
(The Wrong Man, 1956)


jueves, 24 de enero de 2013

Del amor al humor. Y viceversa. Charles Chaplin.

Esta tarde, en la Filmoteca de Catalunya, se proyectaba la película City Lights (1931) de Charles Chaplin. Perteneciendo al ciclo "Carta blanca a Juan Marsé", aparecía éste al inicio en una suerte de presentación filmada, dedicándole al largometraje y al espectador unas palabras-porqués. Decía el escritor que adoraba esta película y, en consecuencia, la había elegido especialmente por la escena final. Es ésta, en palabras del escritor, un homenaje al renegado cine sonoro que entraba, por entonces, pisando fuerte -y machacando- al mudo, por otro lado, campo de batalla del creador de Charlot. En otras palabras, el "Ya puedo ver" con el Virginia Cherrill cierra el film vendría a ser la aceptación del éxito de ese otro cine por parte del director londinense. Una especie de rendición ante lo evidente.

http://25.media.tumblr.com/tumblr_m0dhb4FS7o1qbaielo1_500.gif

Hombre, yo  no digo que no le vaya a gustar por esto. Lo primero porque ¿quién soy yo para desdecir la opinión de nadie? Lo segundo, que es conocida de sobras la ferrea o-posición que los grandes del cine mudo defendían a capa y espada y, de ser así el homenaje/guiño entrevisto, ¡qué grande Chaplin con su "bueno, vale, tenéis razón"! (Casualmente, o no, su siguiente producción sería Modern times en 1935). Y tecero, menos aún contradecir las palabras de Marsé cuando precisamente esta obrita (el diminutivo por el cariño hacia ella) está a caballo entre lo puramente mudo y los primeros conatos sonoros. Vamos, que está en lo cierto Marsé declarando abiertamente su predilección por esta película-puente gracias a estos detalles.

Pero, digo yo, que teniendo joyas como la del siguiente video, pequeños diamantitos pulidos y que resumen TANTO en sólo 6 minutos...  ¿No se merece también una mención especial? No lo neguemos. Nos gusta reirnos. Y si puede ser de otro, mejor. Creo que precisamente eso, esa inocente / infantil malicia humana, era la especialidad chez Chaplin...




You can see now?

***

miércoles, 5 de diciembre de 2012

The Walking Dead o porqué una acaba enganchada a las series yankis-zombies

En medio de un mundo conmocionado como éste, en el que vemos a diario cómo se violan los derechos de los niños desde la no escolarización o la esclavitud, hasta viéndoles morir sin empacho alguno mientras comemos, una no tiene nada mejor que hacer que ver series yankis sobre el apocalipsis zombie y cosas por el estilo. Y, al final, una descubre sorprendida, que a veces hasta tienen cosas en común...

¿Conocen ustedes The Walking Dead ( TWD)? Les dejo un link para que se informen si quieren, descarguen capítulos, etc. Pero, para lo que nos interesa ahora, les diré que había un vez en una tierra llena de zombies cómelo-todo tres niños: Carl, Sophia y Penny.

[Aviso que este devaneo es un spoiler como la copa de un pino... además de contener links a vídeos de youtube completamente zombie-asquerosos .]


El tema del niño en The Walking Dead salió, casualmente, el otro día en una reunión de amigos - terapiadeestudiantesdedoctoradosinbeca. 
Uno de los aspectos que más llama la atención en esta serie-secuela de cómic-, seguramente por las altas dosis de sangre, violencia y cosas desagradables en general, es el hincapié en la evolución de un personaje que siempre - por lógica humana o humanidad, simplemente - ha permanecido intacto, protegido de cualquier ataque. El niño, la infancia y ese perímetro sagrado que los happy endings nunca trataron. 

Entonces viene TWD y lo revienta. 

En la primera temporada veíamos a un inocente niño Carl que pasó de no entender nada inmerso en sus mundos de piruletas y escursiones a lo boy scout, a empuñar un arma a raíz de la desaparición de otro personaje infantil, Sophia. De ahí, a que ahora - temporada III- el chavalillo dispare sin dudarlo - quizá esto es lo más chocante: él fue educado, creció con esos valores -  median un par de capítulos. 

Ese segundo personaje infantil femenino se pierde en mitad de un bosque y no reaparece hasta bien entrada la segunda temporada, con el añadido de haber sido convertida en "caminante".De este modo, Sophia representa el segundo escalón, la conversión del niño en zombie, pero quedándose en el momento justo, en el duelo materno. Sólo vemos el resultado del desmoronamiento humano ("de niña a zombie", que diría Julio Iglesias...). Se pierde, pues, la niña y encontramos a un caminante más que el líder del grupo se ocupa de eliminar con un tiro limpio - otra escena que impresiona y hace vulnerable a la infancia, que permite corromperla. Niña perdida - niña encontrada - niña zombie - niña muerta. Resulta que primero han desvulnerabilizado al personaje del niño, inculcándole la posibilidad de ser convertido - atacado. Pero no se queda ahí la cosa, ya que el niño, una vez es caminante, posee cierto perfil psicológico dado, hasta ahora, mediante la actuación de ciertos seres cercanos, ya bien sea la madre en el caso de Sophia o la hermana en el caso de Andrea, motivo muy recurrente en esta serie.
Per ahora viene "la chica". Damos un paso más allá: hacia el lado violento-truculento-escatológico del zombie en sí. Esto es lo que hemos podido ver en la primera parte de la tercera temporada con la hija del Gobernador Philip, Penny. Ella sería el tercer paso en la evolución de este personaje del "niño" que, lejos de mantenerse a salvo, personifica la degradación, más que humana, mundana y universal que sufre este santo planeta. Vamos, que aquí no se slava ni Peter...

Y aún queda más: la neófita Judith (el bebé que veían en el video de la parturienta por cesárea). Pero eso supongo que lo dejaremos para próximos capítulos... 


Se deja abierta la línea de opiniones, sorpresas, desagrados, premoniciones, etc. para los frikis que sigan o no la serie, así como los adelantos (lo del spoiler o no ya lo moderaremos de alguna manera) de aquellos que hayan leído el cómic.



jueves, 4 de octubre de 2012

Handke, Wenders y la importancia de las preposiciones.

En 1942 Peter Handke compone su Lied vom Kindsein, más conocido por su primer verso "Als das kind kind war". Este breve incipit se elevó al estrellato curenta y cinco años más tarde, cuando Wim Wenders recurre a él para abrir su Der Himmel über Berlin, nada extraño si sabemos que el guión lo escribió al alimón con el propio autor de poema.
"Esta debía de ser la estación de la que tanto hablaba la abuela.
No en la que paraba el tren, sino en la que se paraba la estación
."
Lo curioso de todo esto, dejando a un lado el improvisatorio cameo de Colombo en un continuo happening haciendo de sí mismo (muy a lo Fred Astaire en The Band Wagon, 1953) y diciendo 'Compañerou'; lo curioso, decía, es el juego de traducción que se hace desde en el título tanto de la obra poética como fílmica y que conforma la visión que de ellas tendrán -tendremos- los receptores según el país de estreno/ publicación. Y bien sabrán ustedes que en una película como ésta el tema de la visión, la mirada en blanco y negro - jugando con la luz, la contraluz, la obscuridad no sólamente lumínica; con todas las gamas posibles de gris - o a color es la clave. Todo depende de cómo y desde dónde sea mirado en un mundo donde la voz se convierte en ruido y, quizá por eso, el escaso diálogo, el cuidado de las palabras que lo conforman, será decisivo. Creemos, pues, será más que importante remarcar ciertos matices que jugarán con esta carta de presentación de las obras de Handke y Wenders. No son más que apreciaciones de filólogo aburrido en tarde de jueves, pero igual a alguien se le guiña un ojo o se le enciende un nervio la próxima vez que lo lea/vea.


Así, se tradujo al inglés como Song of Chilhood, al francés Le Chant De L'Enfance, al castellano como Canción de niñez.
Son simples matices, pero si nos remitimos al origen de lied este término puede sernos ambivalente - con mucahs comillas - a la hora de traducirlo, ya que en alemán acapara tanto la acepción de canción lírica breve para voz solista y acompañamiento - ergo, oralidad -, como la composición poética escrita, culta - ergo, no oralidad- también expresada bajo el término genérico de gedicht - poema. Este grado de oralidad de lied se mantiene en las traducciones al inglés y al español. Sin embargo, la elección francesa de chant - canto - en lugar de chanson - canción - le da al título del poema y, porqué no al poema entero, un rasgo de solemnidad propia de la escritura de este tipo de composiciones poéticas que siguen la línea del canto, la oda, el himno, etc. Algo que, a nuestro parecer, acompaña bastante a la materia que trata, al yo que lo escribe y se nos muestra anhelante de esa infancia - adivinamos, pensativo, melancólico, gris, como la mirada de Damiel y Cassiel. Para que luego digan que con las traducciones se pierde; que si "traduttore, traditore".

En consecuencia, si es cierto que Song of y Canción de remiten perfectamente a esa tradición de oralidad de las caciones populares e infantiles - sin que esto riña con lo artístico -, se quedan un poquito flojas respecto a este viso de suntuosidad que le aporta el francés (no nos engañemos: Alemania, años 40, Peter Handke... No suena muy divertido).
M
antiene, de este modo, esa mirada hacia la infancia desde un tiempo que ya se sabe pasado. La mirada que ya tiene perspectiva para reflexionar(se) y, precisamente por eso, ya ha perdido aquello que le permitió mirar atrás: la infancia, la inocencia, el tiempo y el espacio -siempre cambiante- que lo conformaron.
*Nota: veáse cómo varía el tono referencial entre los sustantivos canción y niñez si cambiamos el de por un a: Canción de > Canción a.
*Nota 2: Otra cosa digna de comentario sería porqué "niñez" y no "infancia". Si alguien se anima, ya sabe...


 De El cielo sobre Berlín al inglés Wings of desire y Les ailes du désir en francés. Estos tres ejemplos reflejan la bifurcación traductológica en la que se vió el largometraje de Wenders. Decir primeramente que ambas alternativas parecen bastante adecuadas; veremos porqué.  Siendo la más literal y tradicional, es natural que la traducción al español continue mostrando esa mirada -nuevamente, la importancia de la mirada, esta vez física - de los protagonistas. La preposición -que luego dicen que, vacías de significado, no sirven para nada- über ("por encima de", pero sin contacto con el objeto) se corresponde con ese sobre en español que hace que nos posicionemos junto al vuelo de los protagonistas; junto a la cámara de Wenders que sobrevuela un Berlín devastado o una biblioteca llena de ruidos; planeando sobre la memoria de la humanidad encerrada en esa preposición alada. Y, precisamente, este atributo -insisto en la importancia de las preposiciones aquí como portadoras de significado- es el que motiva la segunda traducción, aquella que más liberal, es empleada en inglés y  francés (entre otras lenguas como el portugués o el español de Argentina). Wings of desire o Les ailes du désir, traducciones literales entre sí, muestran esa importancia que antes nos transmitía el über/sobre, ya no porque los protagonistas sean ángeles -que también, natürlich- o que jueguen continuamente con el binomio cielo/infierno, luz/oscuridad, etc. Lo importante sigue siendo la mirada y ésta viene desde arriba; desde el gris de aquellas alas que miran; desde aquella conciencia que, guardiana del todo eterno de la humanidad que vigila, está cansada de ese no-tiempo en el que se prolonga y habita - aquel "to be continued..." con el que se cierra la obra.
"Aquello que el conocimiento no alcanza, el sentimiento lo desea", le dijo Gerardo Diego a Juan Larrea en una de sus cartas. Así, esa alas -wings, ailes- anhelantes de humanidad, de la explosión sensorial puesta en manos de Marion y Colombo ya aterrizado, nos posicionan de manera más compleja e inexacta, ubicación que en alemán y español se nos ofrecía, magnificamente, con una simple y perfecta preposición.



***
Cuando el niño era niño
andaba con brazos caídos,
quería que el arroyo fuera un río,
el río, torrentera,
y este charquito, el mar.
Cuando el niño era niño
no sabía que lo era,
todo tenía un alma,
todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
de nada tenía opinión,
no tenía costumbres,
se sentaba con las piernas cruzadas,
echaba a correr,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras en las fotos.
era el tiempo de estas preguntas:
¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
¿Por qué estoy aquí y no allí?
¿Cuándo comenzó el tiempo,
dónde acaba el espacio?
¿La vida bajo el sol es sólo un sueño?
¿Esto que veo y oigo y huelo
es reflejo de un mundo sobre el mundo?
¿De verdad existe el Mal
y personas que son Los Malos?
¿Cómo es posible que yo, que soy yo,
antes de ser no fuera,
y que yo, que soy yo,
deje un día de ser el yo que soy?
Cuando el niño era niño
no tragaba las espinacas,
los guisantes, el arroz con leche
ni la col estofada,
y ahora lo come todo, y no sólo en apuros.
Cuando el niño era niño,
se despertó una vez en una cama extraña,
y así es cada día,
muchas personas le eran bellas
y ahora sólo cuando hay suerte,
veía claro un paraíso
y ahora, como mucho, lo presiente,
no podía imaginar la nada
y hoy tiembla ante ella.
Cuando el niño era niño
jugaba entusiasmado,
y ahora hace lo mismo, pero sólo
si el juego es su trabajo.
Cuando el niño era niño
le bastaba comer pan y manzanas,
y así sigue ocurriendo.
Cuando el niño era niño
las moras en su mano sólo eran moras,
y sigue siendo así,
las nueces verdes le raspaban la lengua,
y sigue siendo así,
en cada monte anhelaba
el monte aun más alto,
y en cada ciudad anhelaba
la ciudad aun mayor,
y así hace hoy también,
el entusiasmo le llevó a lo alto del cerezo,
como aún hace hoy,
la timidez con los extraños
que todavía tiene,
esperaba las primeras nieves,
y todavía espera.
Cuando el niño era niño
tiró una vara como lanza al árbol,
y allí sigue temblando.
Lied vom Kindsein, Peter Handke (1942).

martes, 26 de julio de 2011

Wilder, Lemmon y la Belleza

Jak Lemmon (1925 - 2001) y Billy Wilder (1906 - 2002)

***

Some like It hot/Con faldas y a lo loco (1959)
con Marilyn Monroe (1926 - 1962)















The Apartment / El apartamento (1960)
con Shirley MacLaine (1934)



























***

"Dicen que no encajo en este mundo. Francamente, considero esos
comentarios un halago. ¿Quién quiere encajar en estos tiempos?"


Billy Wilder

lunes, 18 de julio de 2011

El levantamiento de la muerte en España

A lo mejor tanta obsesión por el tema venía de no poder dormir bien... Un Arco del triunfo para sepultar las cunetas.
Ésa es nuestra historia. Para aprender del pasado primero habría que asumirlo. Pero es mejor echar tierra encima y el que venga detrás, que arree... Y así, siempre. Una y otra vez...





VI

Se pegó muy a conciencia. No faltó la ley de fugas, ni se excusaron encarcelamientos regidos de ayuno y maltrato de verdugones, como pide el restablecimiento del orden, frente al desmán popular que rompe faroles y apedrea conventos. Los edictos militares, con sus hipérboles baladronas, se emulaban en aquel retórico escupir por el colmillo. Desde todas las esquinas nacionales lanzaban roncas contra las logias masónicas, que en sus concilios de medianoche habían decretado la revolución incendiaria, el amor libre y el reparto de bienes. Con tales alarmas se asustaba la gente crédula, y las comunidades de monjas rezaban trisagios, esperando la hora de ser violadas. El maligno andaba suelto, sin que pudiese fusilarlo el General Narváez. ¡Y todo lo exigía el restablecimiento del orden! Se zurró con tan generosa voluntad y se quebraron en la fiesta tantas varas, que se peló de florestas Castilla. Valladolid estuvo tres días con tres noches tartamuda bajo las ráfagas del tiroteo, con las manos en las orejas, medio ojo abierto sobre la soldadesca tiznada de pólvora, que penetraba a culatazos en las tabernas y hacía servicio de retén a la custodia de conventos y Bancos.



R.Mª Valle-Inclán.
La corte de los milagros (Prólogo), 1927.
El Ruedo Ibérico.



***


Barcelona. Milicianos contra los sublevados. 18 julio 1936.





Madrid, Puente de Vallecas. Guardias de asalto.18 julio 1936.


***

Mourir à Madrid. Frédéric Rossif. 1963.


lunes, 14 de febrero de 2011

¡NO A LEY SINDE!

Discurso completo de Alex de la Iglesia en la XXV entrega de los premios al cine español Goya.

No a la ley de Sinde.
No al cierre de páginas web.
No a la mordaza de internet.

sábado, 29 de enero de 2011

Anti-Anteproyecto Ley de Economía Sostenible

No al cierre de webs.
No a la censura de internet.
NO A LA LEY DE SINDE.




SINDEcoro.
SINDEcencia.
SINDEbate.
SINDErecho.
SINDEmocracia.
NO A LA LEY BIDEN-SINDE


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Todos a favor de que Ángeles González-Sinde se descargue un cerebro nuevo y en condiciones desde el Emule.

LA CIUDADANÍA TE LO AGRADECERÁ.