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jueves, 14 de junio de 2012

Morralla en la herencia de los nietos del Cid.


"Nos hallamos en un momento de la evolución humana que no debe tener precedentes en la historia. Gran parte de la humanidad, y precisamente esa parte que responde a la que creó hasta aquí los acontecimientos que conocemos con alguna certeza, se desentiende poco a poco de la filosofía moral que la preocupó durante veinte siglos."

Esto comentaba Maurice Maeterlinck en su ensayo 'Inquietudes filosóficas', recogido en su libro de ensayos L'intelligence des fleurs (1907). La despreocupación, o adapatado a la Modernidad, el pasotismo del personal anegaba la vida de los individuos, los cuales iban perdiendo poco a poco, y aun casi sin atisbarlo, ya no razones morales de rancio abolengo. No es cuestión de ética, moral, religión. Era, más bien, la ruptura de lazos con la tradición. El precio de la independencia. De la libertad. Era el rebelarse contra el padre. La vanguardia se aproximaba. "El progreso es el castigo de Dios", decía W. Blake. Y el hijo escupió al padre.

"Que una doctrina se extinga, el hecho no es nuevo. Debe haberse realizado más de una vez en la noche de los tiempos; los analistas de fines del Imperio romano nos hacen asistir a la muerte del paganismo. Pero hasta ahora, los hombres que pasaban de un templo que se hundía a un templo que se edificaba, salían de una religión para entrar en otra; mientras que nosotros abandonamos la nuestra para no ir a ninguna parte. Este es el fenómeno nuevo, de consecuencias desconocidas, en que vivimos."


Y aquí empezaron los problemas. La niebla que ya presagiaba Unamuno se hacía cada vez más densa, convirtiéndose en casi una venda para los ojos del hombre, quien ya no veía el camino y para quien recordar era un lujo demasiado caro al que, dadas las circunstancias de empobrecimiento ético, moral y social, no podía alcanzar. ¡Y eso que aún no sabían lo que era la II Gran Guerra! Aquellas "estelas en la mar" tan machadianamente alegres y esperanzadoras en pleno Modernismo de principios del siglo XX dejaban paso al reguero de migajas de pan por el que un día se perdió Garbancito.  Todos sabemos que, de tanto confiarse por el bosque, luego fue a buscar y no encontró más que su eco. Y el claro se le alejaba cuanto más se acercaba a él. "Mírate y lo verás", Narciso, las consecuncias de volverse y ver la llama...

"Nosotros aún vivimos en los monumentos elevados por la moral nacida de nuestra fe religiosa. Pero sentimos que, a pesar de los sostenes de la costumbre, esos monumentos se agrietan sobre nuestras cabezas, y que ya, en muchos puntos, nos encontramos sin abrigo. Así es que asistimos a la elaboración más o menos inconsciente y febril de una moral premiosa porque se la cree indispensable, hecha con despojos recogidos del pasado, con conclusiones tomadas al buen sentido ordinario, con algunas leyes entrevistas por la ciencia, y en fin con ciertas intuiciones extremas de la inteligencia desorientada que vuelve, dando un rodeo a un misterio nuevo, a antiguas virtudes que el buen sentido por sí solo no puede apuntalar. […] Parece llegada la hora en que muchos se preguntan si, continuando la práctica de una moral elevada y noble en un centro que obedece a otras leyes, no se desarman con demasiada candidez y no representan el ingrato papel de víctimas del engaño. Quieren saber si los motivos que los unen todavía a las viejas virtudes no son puramente sentimentales, tradicionales y quiméricos; y en vano buscan en sí mismos los apoyos que la razón aún puede prestarles."

Pero, ¡ah! siglo XXI. Con su quién sabe si Modernidad, Posmodernidad. ¿La razón? ¿El buen sentido? ¿La fe religiosa? Me pregunto si los que afirman sentirla verdaderamente la sienten, o sólo es el rescoldo de aquella llama amenazante de otras épocas: no harás, no pensarás, no desearás. Pensemos por un momento así, siguiendo las presunciones de Maeterlinck. Aquellos monumentos a medio derruir, las tradiciones - ya sean en forma de costumbres, comida, bailes populares o canciones infantiles - quedan ya muy lejos para los que HOY pueden saltarse el particular Miniver; para aquellos que, obviando al Gran Hermano de turno -evidentemente, sin referirnos al fracaso escolar que puebla las bambalinas televisivas -, se planteen cosas como el dónde vamos. 
El hombre del siglo XX rodeado de adelantos tales como el cinematógrafo, la velocidad de los automatismos, la luz eléctrica, ¿para qué necesitaba recurrir a algo tan quimérico como la idea de un dios si tenía al alcance de la mano algo que hoy conocemos como tecnología punta? El suñeo de cruzar los mares, llegar al espacio incluso, hacía sus primera incursiones en la Realidad. Ya no era sólo Simbad. Era Rubén Darío en París y Lorca en Nueva York - por citar los dos más conocidos y, por ende, sobreestimados y que no se me acuse de erudita pestosa. Era la alucinación de tener al mundo a los pies de uno mismo en formato revista semanal, de periódico diario - valga la redundancia - o de frecuencia radiofónica Marconi. Los adocenamientos de la Iglesia, aunque con muchos fanes aún - ¡y ahora! - quedaban relegados y lo que antes era dogma, ahora ya sólo servía de superstición. Como fantasmas que se fueron con la oscura noche finisecular. El hombre. La ciencia. El renacimiento del homocentrismo. Años 20, 30... Don't rain on my parade! ¡Celebrémoslo!
¿Pero con quién? La razón imperante había mostrado la verdad. Ya no quedaban  creencias, tradiciones, comunidad. La disipación de aquella promesa de vida eterna constituía el mejor carpe diem jamás pensado. El tiempo se había detenido. Ya no se pensaba en un futuro, en un mañana. Aquí, ahora y corriendo que vuela. Esto es, la angustia del hombre de la Modernidad. 
¿Así que la Modernidad era el deslumbramiento inicial para acabar más perdido de lo que se estaba? Bueno, nadie dijo que la Verdad fuese gratuita. Recomenzar una y otra vez. ¿En busca de qué? Tal vez en busca de uno mismo. De tal modo el último cuarto del pasado siglo XX iba sepultándose bajo arena.
¿Y ahora? Siglo XXI. Somos la última morralla de herencia de aquellos nietos del Cid. Ni tan sólo nos queda la duda que en ellos albergaba sobre dioses, espiritualidad, caminos a seguir. Tampoco ese Renacimiento del Homocentrismo, pues la confianza en el Hombre tampoco es nuestra bandera. ¿Pesimismo, pasotismo, individualismo? ¿Confianza en un yo escindido? Ni siquiera
A heap of broken imagen,
a handful of dust.
T.S. Eliot, The Waste Land (1922)

¿Dónde estará nuestro reino?
J. E. Cirlot, Regina tenebrarum (1966)

*Los tres fragmentos citados de Maurice Maeterlinck, en letra cursiva, se encuentran en La Inteligencia de las Flores. Biblioteca personal de Jorge Luis Borges, Hyspamérica, Ediciones Orbis, 1987. Pp. 204-205.

martes, 15 de mayo de 2012

Primer año del Rugido... ¡Feliz 15M!

 ¡Feliz 15M!


Permanecemos en:

Sigue todos los días la permanencia del 15M a través de este enlace; o pinchando sobra la imagen que encontrarás en este mismo blog, columna de la izquierda:

 (Original de JRMora. ¡Gracias!)



Porque esta crisis no la pagamos.
Porque no es nuestra.
Porque no nos representan.
Porque ya vale de jugar al Monopoli con el ciudadano. Basta ya de jugarse la vida de un enfermo al cara o cruz; la educación de un país al truco o trato con los alumnos.


Y porque NO - NO y NO los queremos.
Avui comença el canvi real.

En esta noche de crisis,
hoy de nuevo sale el SOL...

 
¡Feliz 15M! 
 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Crónicas del país de Sansueña. Costumbres y graciosidades. ( II )

Sansueña estrena temporada. "La primavera ha venido y nadie sabe como ha sido".

Asoman cabecillas por las puertas y visillos de Sansueña. Los más atrevidos, andan faenando ya con ropajes estivales, preparando -¡qué duda cabe!- la próxima festividad. Brazos y perniles al aire. Al sol. El frío se  despega ya de los mudos muros sansueñeros, invitan a disfrutar de la calle. La vida de la que más gustan los oriundos. Correteos infantiles hacia la escuela. Felicidad al pensar que ya pronto será verano. "El último empujoncito, veeenga..." Alegres voces mañaneras en la puerta de los mercados. "Si es que ya se sabe, María, aquién madruga...." Festejos pubertos entre risotadas, se juegan al cara o cruz el primer beso - o el primer tortazo. Porque en Sansueña "si se besa, se besa de verdá..." 
Un suerte de retahíla acompaña, sinfónicamente, el despertar estival en la comarca. Geranios, verónicas, mandevillas, begonias y todo tipo de colorines rebosan por las ventanas. "Romero, romero, romero...que salga lo malo y entre lo bueno..." Se respira alegría en Sansueña. Esperanza renovada. Airecillo cálido en el camino... Y es que después de "la Petra" - según el visionario que se muestra, puntualmente y cada día, a las 15.30h y a las 21.45h - bien merecido se tenían ya los habitantes de esta bendita tierra unos cuantos rayos de sol. Porque ya se sabe, que 'Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.' Aunque espérate tú a ver... se atreven a resoplar los más desconfiados. Nada sería peor que,  cayese en Sansueña el maleficio del "Marzo mayea, mayo marcea". Esta especie de recordatorio se posa en las bocas de los más experimentados sansueñeros, que, a fuerza de serlo tanto tiempo, cada vez lo son menos; viendo, como es natural, las cosas cada vez más claras...  En resumidas cuentas: "no te quieres enterar... que se puede pifiar más". Y es que estos conmovedores jubilados, celebran que ellos ya pueden ponerse al sol, cual salamandra. Y ¡ay! del que viene detrás... 
Decía que  nada sería peor que se les aguase la fiesta a los Sansueñeros una vez realizado el místico rito del cambio de horario, en el que los días se hacen, sospechosamente, más y más largos. Cuando uno va a Sansueña no puede, por nada del mundo, perderse este acontecimiento generalizado que alcanza hasta las manijas más pequeñas. Una semana antes, empiezan los rumores -préstese especial interés a esto del 'rumor', pues es el origen de todo; la génesis de cualquier trasunto sansueñero. El Big Bang de su cotidiano día a día. '¿Te has enterado? La semana que viene cambian la hora.' Pero, ¿quién cambia la hora? ¿Quién se encarga de dar para atrás - o para delante, pues cada seis meses se repite este acontecimiento, siguiendo antiquísimas tradiciones romanas, dicen -?
Sin más ni más, intentando no mear fuera del tiesto, como buenos fieles que sólo rinden cuentas al monoteísmo rumorológico, el susurro de lo que, días después, será noticia, se expande por toda la ciudadanía. Calle arriba, calle abajo. "¡Que cambian la hora el sábado!" La gente anda cada vez más deprisa. Incluso, se paran a pensar - algo que cuesta ver públicamente 'en abierto' dentro de las lindes de Sansueña. Se detienen no importa dónde. Da lo mismo la obra, que la cocina, que de camino a. Se detienen y, por un momento, la vista en blanco, piensan: "Entonces,¿a qué hora tengo yo que levantarme al día siguiente?" Una especie de "sálvese quien pueda" alerta a 'los enterados'; que no son, ni más ni menos, que esos extraños seres que se aparecen en las pantallas de las casas sansueñeras - véase, como referencia cercana, el adivino atmosférico, Sr. camarada Montesdeoca. Decía, debido a este regomello interno de las mentes más atormentadas, ' los enterados', que se manifiestas hasta tres veces al día (8h, 15h y 21h) empiezan a lanzar sus "que-no-cunda-el-pánico news" a modo de mensajes amistosos: "Y recuerden, esta noche a las 2 serán las 3". Como se adivina, este hecho conmiciona sensiblemente a la población.
[En este breve aparte diré que más abajo dejo testimonio, mediante unas "que-no-cunda-el-pánico news", de lo que son estas apariciones mediante las cuales Sansueña se informa de lo que pasa en el muno].
Durante ese día no se habla de otra cosa. De hecho, un estudio realizado por Pinchafónica, ha decretado convalidar de cada conversación telefónica aquellos 30 segundos en los que se detecten frases como "no te olvides de cambiar la hora", "no te vayas a dormir mañana, ponte el reloj en hora" o "vale, quedamos, ¿pero a la hora nueva o la vieja?". El momento cumbre llega en al cena. Se respira nerviosismo. Se da el último aviso. Incluso, se utilizan dibujitos de relojes cuyas manijas corren solas, adelantándose una hora. Este desvarío surrealista de viajar atrás o adelante en el tiempo, acaba con los sansueñeros arropados hasta las cejas. Porque no se llamen a engaño. Ni los rumores de 'ya estamos a vueltas con el coñ* de la hora"; ni los "que-no-cunda-el-pánico news"; ni siquiera la propia experiencia, dan consuelo y cobijo a las dudas del sansueñero. Y el pobre, acorazado bajo su manta, se para a pensar por última vez "Entonces,¿a qué hora me levanto yo mañana?"
Por suerte, a la mañana siguiente - después del viaje al futuro del que absolutamente nadie se ha percatado -, todo es asegurarse de que cualquier tic-tac que se precie funciona al mismo ritmo que la Puera'l Sol. 

Y así se suceden los primeros días estivales en Sansueña.
Tierra de ilusiones donde las haya; de gente con mirada hacia el futuro - ya quedó claro que, incluso, ¡viajan en él!-, Sansueña ensaya los primeros trinos y conatos poéticos. Empiezan a escucharse en las aceras despolvadas, los acordes de unas zapatillas mal atadas, que - más hacia arriba que hacia abajo- se dedican a echar, cual mariposillas atontolinadas, cartas de amor y peticiones de amistad a troche y moche. Es el tiempo del amor, de la juventud. De la operación 'explotación'. Del acelerado compás que vende praxis por lo que sea. El cuerpo, el tiempo, el futuro...  por unos duros. Es hora de que los jóvenes sepan lo que es la vida. Y para eso está Sansueña: para enseñar lo que vale un peine...


Sansueña estrena temporada.
"La primavera ha venido y nadie sabe como ha sido"... canta el poeta que ya está preparando las maletas para salir de vacaciones permanentes a la Côte d'Azur, como otrora...


***
Y ahora, retransmitiendo desde Sansueña, dejo unos fragmentos del 'arte de la Verdad' - valor muy cotizado a la alta en la moral sansueñera -; trabajo de otros compañeros que quieren dar muestra de cómo se vive allí y cuáles son las espectativas futuras de esta gran patria de Sansueña, ¡qué grande eres!



A los niños de los 80-90, primeros puteados del siglo XXI.
Porque siempre seremos algo a punto de llegar a ser...  

martes, 24 de abril de 2012

El día (después) del Libro.

¡Qué mejor regalo para el día (después) del Libro! La web que nadie se debería perder...


Porque

¡Enhorabuena! 
Y como diría Teodoro Golfín  en Marianela,"Adelante, siempre adelante."

***

"I conceive of world literature as a great conversation that takes place on two differents levels: among authors who know and react to one another's work and in the mind of the reader, where works meet and interact in ways that may have little to do with cultural and historical proximity."
D. Damrosch
 
"If we were to try and make a visual representation of [...] literature, the result would surely be a kind of map. Not the kind of map you find in an atlas, though, where the shape of entire countries can be seen, with seas and great rivers and mountain chains; it would be more like a British ordnance survey map, one that shows contour lines, large roads dissecting a mesh of minor roads, footpaths, and bridleways, a map with rivers and railway crossings, with tiny marks for the occasional prehistoric monument or site of exceptional natural beauty. An ordnance survey map comes out of meticulous research, which involves direct engagement with the land it depicts, it is a map in which expirience combines with measurement, a map produced from the taking of notes noting and the recording of detail. Above all, it is map that can be used by anyone, a map that enables to find your way even in the wildest, least inhabitated terrain."
Susan Bassnett


"Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía." 
 José Vasconcelos


Literatura. Memoria. Historia. Ergo Vida. Quête.Viaje. Escritura. Ergo Yo.



domingo, 25 de marzo de 2012

Domingo

Domingo, flor de luz, casi increíble
día. Bajas sobre la tierra
como un ángel inútil y dorado.
Besas
a las muchachas
de turbia cabellera,
vistes de azul marino
a los hombres que te aman, y dejas
en las manos del niño
un aro de madera
o una simple esperanza. Repartes
golondrinas, globos de primavera,
te subes a las torres
y giras las veletas
oxidadas. Tu viento agita faldas
de colores, estremece banderas,
lleva lejos canciones
y sonrisas, llena
las estancias de polvo plateado.
Los árboles esperan
tu llegada
para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca
el agua de las fuentes.
Las campanas dispersan
palomas imprevistas
que vuelan
de otro modo.
No hay nadie que no sepa
que es domingo,
domingo.
Tu presencia
de espuma lava,
eleva,
hace flotar las cosas y los seres
en un nítido cielo que no era
-el lunes- de verdad:
apenas desteñido papel, vidrio olvidado,
polvo tedioso sobre las aceras.


***
A menudo - ahora - se aprende
-o 'com'-
lo breve
de la palabra,
leyendo palabras
- Idea, quizás -
que no durará más de 24 horas.
Reflexión de reflexiones:
todo es día que se va.

martes, 13 de marzo de 2012

Prólogo - Epílogo (¿oráculo?) machadiano


En un pobre país viejo y semisalvaje,
mal de alma y de cuerpo y de facha y de traje,
lleno de un egoísmo antiartístico y pobre
-los más ricos apilan Himalayas de cobre,
y entre tanto cacique tremendo, ¡qué demonio!
no se ha visto un Mecenas, un Lúculo, un Petronio-,
ni vive el Arte ... O, mejor dicho, el Arte,
mendigo, emigra con la música a otra parte.

Prólogo - Epílogo
Manuel Machado.


(Fotografía El País 11.III.2012)

domingo, 5 de febrero de 2012

e.e.cummings [realidad, ficción o el poeta y su (m)visión]

Entraba hoy por aquí con la intención de mostrarles la lógica que se esconde tras lo individual.
Por otra parte, déjenme comprobar qué ocurre si yo les digo la palabra:

P-O-E-T-A

Impresiona, ¿eh? Sé que la mayoría de ustedes - de nosotros - ha tenido, según leyó las cinco letras, cierta tentativa de coger el ratón, ponerlo sobre la X roja de la ventana y salir corriendo... Y es que la poesía siempre ha sido algo durilla de leer. No digamos de entender. Curioso cómo el hombre ha ido dando a la prosa un carácter de veracidad y comodidad que en su origen no tenía- para Aristóteles, ni siquiera tenía consideración de género literario. En cualquier caso, el término 'poeta', 'poesía', y demás aledaños de su familia léxica - esto es, los que tienen algo que ver con ella como 'poema', 'poemario' o 'poetisa' - nos resultan bastante incómodos. Porque no nos engañemos, querido lector: a nosotros nos sacan de los sonetos de Garcilaso, las coplas de Jorge Manrique o los llánticos amorosos de Bécquer y nos echamos las manos a la cabeza. Y es que, amigos míos, les voy a descubrir la panacea: los poetas son difíciles, son enrevesados, son... Pues como todo lo que les envuelve: neblinoso... 
¿Sí? ¿De verdad? ¿Seguro? ¡Pues no! ¡MENTIRA! Nada, hombre, nada. Si es que no nos enteramos. Que todo es más fácil de lo que parece. Que estamos otra vez con lo mismo. Nos ofuscan con "uy, que hablan en verso...que tienen ideas,... que piensas cosas raritas...". Nos ciegan con afirmaciones académicas: "adelanto de las estéticas vanguardistas", 'búsqueda de nuevos lenguajes", "consagración del laureado poeta de mi pueblo"... ¿Pero qué dices? Nada. No hagan caso. ¿Saben qué es la poesía? ¿Etimológicamente, me refiero? Qué coj**** quiere decir la palabra 'poesía', vaya. Que todos nos las damos de sabios diciendo que es griego, pero, ¿qué significa? - obsérvese, para próximas ediciones, que esta pregunta tan aparentemente infantil, ayuda a desenmascarar una gran parte de las incógnitas del mundo (además de a los pedantes pseudointelectualoides que las transmiten sin entender). 
Pues 'poesía' (gr. ποίησις), mis bienamados, es 'creación'. Lo que sea. Cualquier cosa que se pueda crear era poesía para los griegos. Desde una casa hasta una canción.  Poesía era todo aquello que, de la cabeza del hombre, poblada de ideas, se plasmaba en realidad. Porque crear no es más que eso: hacerlo real. Así que, querido De la Concha, se ha cambiado usted de ministerio sin aclarar el estado de la cuestión. ¿Por qué ésta es la séptima acepción del DRAE y no la primera? Porque, que yo sepa, primero va la creación - vamos, el ponerse a la faena -  y, después, la forma de crearlo o tomar forma plástica; sea ésta prosa, verso o plastidécor.
En fin, dejemos a un lado estos academicismos y volvamos al tema. Tras esta somnífera explicación previa, ¿dónde quiero llegar? Pues convencer al respetable de que no es tan difícil ni leer ni entender poesía. El poeta ya salió de su torre de marfil donde escribía, taciturno y ensimismado, letras a los sedosos cabellos de una dama casada, convertida, sin saber porqué, en espiga dorada, collar de perlas diamantí o lecho de plumas y seda . El poeta se marchó de ese exilio medio escolástico, medio místico. El poeta duerme, trasnocha, come, trabaja - o no, no nos engañemos, está en el paro. ¡Qué digo! ¡El poeta, incluso, cag*! El poeta es un hombre, y no un vate de las Musas. Para entenderle, pues, sólo hay que pensar como un hombre. Sólo hay que confiar, de vez en cuando, en el instinto humano - por muy depreciado que esté - para entender, a vista de pájaro, la voz del poeta. La voz del hombre.

Externamente sufro como todos
las huellas cotidianas, indelebles.

[...]separado del cielo,ciudadano
inscrito en el cemento y en el sordo
rumor inconsolable de las plazas.

 JE Cirlot

Y para demostrarles toda esta tralla mental y propagandísitca pro-poesía, les presentaré un poema cortito. ¿Les apetece comprobar que lo que les decía es cierto? Si no están de acuerdo, acepto todo tipo de reclamaciones, quejas, discursiones, etc.
El poema es en inglés. Sé que la inmesa mayoría de ustedes podría entenderlo - más que nada, porque hasta yo pude comprenderlo sobre la marcha. Pero para los que no puedan o no quieran hacer el esfuerzo de meterse en mente yanqui, -lo entiendo-, ¡tranquilizarse! Dejo una traducción, lo más finel posible, con letras más pequeña, justo debajo, cuando empecemos a destripar el significado 'oculto', aparentemente, tras las palabras. Tómense el tiempo que necesiten. Y, aunque no entiendan nada, continúen. Lo desmenuzaremos todo poc a poc. Les dejo, pues con my sweet old etcetera, de e.e.cummings.

my sweet old etceteraaunt lucy during the recent
war could and what
is more did tell you just
what everybody was fighting
for,
my sister
isabel created hundreds
(and
hundreds)of socks not to
mention fleaproof earwarmers
etcetera wristers etcetera, my
mother hoped that
i would die etcetera
bravely of course my father used
to become hoarse talking about how it was
a privilege and if only he
could meanwhile my
self etcetera lay quietly
in the deep mud et
cetera
(dreaming,
et
cetera
, of
Y
our smile
eyes knees and of your Etcetera) 

¿Qué es lo primero que se les viene a la cabeza nada más leer este poema? Nada de grandes interpretaciones. No queremos exégesis. Sólo apreciaciones sencillas, que muchas veces es sencillez lo que se esconde detrás de aparente artefacto.
Pues claro... la ortografía. Para ser más exactos, dos cositas:
  • El uso, aparentemente, indiscriminado de la minúscula (observen que sólo aparecen dos letras mayúsuclas en todo el texto y que no se conrresponden con las reglas de ortografía; es decir, ni en el comienzo del texto, ni en los nombres propios - ni siquiera en el del autor, al final).
  • La forma, tanto del poema como de algunas palabras. A eso lo llamaremos morfosintáxis poética, de la que nos atreveremos a decir que es bastante fragmentada (que no incorrecta, mucho ojito). 
  • ¿Algo más? ¡Claro que sí! La repetición de algunas palabras. ¿Algunas? Fíjense bien.... Exacto. La repetición - excesiva, si se quiere - del término "etcétera". 
Bueno, ya tenemos estas tres cositas técnicas. Ahora, en español, vean el significado literal, para después, ahondar en literario. 

mi dulce anciana etcétera
tía lucy durante la reciente
guerra pude y lo hice

contarte por lo que

todo el mundo
luchaba,

mi hermana

isabel haciendo cientos

(y

cientos)de calcetines por no

mencionar las orejeras resistentes a las pulgas

etcétera brazaletes etcétera, mi

madre esperaba que

yo muriese etcétera

valiente por supuesto mi padre
comentaba ronco que era

un privilegio y si tan sólo él

pudiera mientras yo

mismo etcétera yazgo en silencio

bajo el fango et
c
étera
(soñando,

et
cétera, con
Tu sonrisa

ojos rodillas y tu Etcétera)


¿Qué se les viene a la cabeza nada más empezar a leer? Supongo que esa peculiar entradilla con vocativo de "mi dulce anciana.... Tía Lucy" les hará pensar en una carta. Un encabezado antiguo, típico del género epistolar ya en desuso. Bien. Por tanto, el poema podría ser, perfectamente y puesto en prosa, una carta. De esta manera, nos topamos con el primer 'etcétera' - en adelante, etc. - y, con ello, la primera incógnita de una serie de 'etc.' que surgirán a lo largo del texto y que, por si no se han dado cuenta, encierran su veradero y trágico significado. 
Del lat. et cetĕra, y "lo demás", nos dice el DRAE que es utilizado para sustituir el resto de una exposición o enumeración que se sobreentiende o que no interesa expresar. Así, este primer etc. que sigue a "dulce" y "anciana" podría estar remplazando adjetivos calificativos como, por ejemplo, "querida" (un gran tópico en las cartas). Evidentemente, cabe la posibilidad de encuadrar aquí cualqueir adjetivo que sea acorde con la situación. Es decir: libertad de elección, pero coherente. Así, si en lugar de querida, prefieren ustedes, "bienamada", "respetada", "ilustre", "añorada"... es igualmente válido. 
Seguimos adelante y vemos una referencia espacio-temporal muy concreta: la guerra. Esto ya se lo añado yo, tipo chascarrillo extrapoético. La guerra referida es the World War. La Gran Guerra. Resulta que Cummings se alistó junto a John Dos Passos -autor de Journeys between wars (1938)- en las Norton-Harjes Ambulances Corps. Pero no nos liemos en salsas-rosas-literarias. Vayamos al grano.  
Después de esta mención a la guerra, aparece otro personaje femenino: la hermana del yo que habla. Esta buena muchacha se las pasa en casita bordando calcetines orejeras etc. brazaletes etc. ¿Para qué? Obviamente, para su hermano; para los soldaditos del frente. Por ello, este segundo enigma lleva detrás un sinfín de elementos de abrigo: "bufandas", "guantes", "gorros", "mantas",... Qué curioso que, detrás de un 'etcétera', empiece a colarse en nuestro texto el frío que siente el protagonista. El hielo de la guerra. Para que se hagan una idea, Orwell nos lo contó claramente en su Homenaje a Cataluña:
"el frío era indescriptible [...] Una noche glacial anoté en el diario las prendas que llevaba [...] camiseta y calzoncillos de paño grueso, camisa de franlea, dos jerséis, una chaquetilla de lana, una cazadora de cuero, bombachos de pana, polainas de vendas, calcetines gruesos, botas, un impermeable grueso, bufanda, guantes forrados y gorro de punto, y a pesar de todo tiritaba." (Tusquets, 2010:91)
Y no solo eso. Observe, atento lector, que detrás de tanta ropa de abrigo, de tanto tricotar a la luz del fuego, aparece, cándida, redimida y suspirosa, la figura atenta y desconsolada de la buena mujer, amita de su casa. El papel eternamente femenino de obediencia y abnegación.
No acaba aquí la cosa. El cuarto etc. , la mamá del chaval aparece en escena evocada con unas palabras mordaces y que, muy posiblemente, sean un adelanto - catáfora - del desenlace del yo poético.  "Mi madre esperaba que/yo mueriese etcetera/ valiente". Aquí casi da más miedo el verbo 'esperar', que la dificultad de desvelar qué término(s) esconde este etc. ¿Una madre 'espera' que su hijo muera? Es casi gore pensar esto, pero, ¿esperar como sinónimo de desear?¿Una madre que sabe que su hijo es una ofrenda por la patria? Y si no muere el chiquillo,valiente, ¿qué? ¿Ya no sería un valiente para ella? ¿Es consuelo para una madre saber que un hijo muere, pero al menos es por un ideal? Y, de cualquier modo, ¿de quién es ese ideal? No nos enrollemos, que aún queda. Dejando a un lado estos devaneos, el etc., en este caso, bifurca las posibles interpretaciones. Por un lado, podríamos añadir cualquier otroa adjetivo que sea coherente con "valiente". Por otro, podríamos poner un sintagma con función circunstancial -ya saben, eso de Lugar/Tiempo/Modo...-  que concordase con el verbo. Así "yo muriese por la causa/por la patria/para defender a los justos". Lo que ustedes vean. 
Nos acercamos al final y aparece la figura paterna. Un padre ronco de emoción al hablar de su hijo soldado, luchando. El valor y la honra de la familia, del país. Un privilegio. Recuerda esto a las palabras de Robert Graves en su autobiografía Goodbye to All That (1929) al llegar a 'casa' tras la Primera Guerra Mundial: Una gigantesca e histérica masa sobrepasó la barrera y lanzó un nuevo rugido [...] Mientras escrutaba la multitud, vi que una figura destacaba por sí sola: para mi vergüenza, reconocí a mi padre, dando saltitos sobre su única pierna, agitando el paraguas, vitoreando como el que más... 
El padre de nuestro protagonista también aclama el valor de su hijo, de los combatientes jóvenes que han ido a darlo todo a frente. Fíjense hasta qué punto, en menos de un verso, el entusiasmo del padre decae hasta llegar a insinuar "si al menos él también pudiera..." ¿También pudiera qué? ¿Ir a matar o a que lo matasen por la causa - por ese etc. de la madre-?
Por fin, "myself". "Yo / mismo etcetera" Atención porque, en tres palabras se lía una de tres pares... ¿Ven cómo el "yo /mismo" aparece partido? ¿Entienden la ruptura sintáctica del propio sujeto? Ya no de la oración. El sujeto es el que está roto. La escisión del YO; la ruptura interior del individuo. Y es que algo se rompe. Aparece algo que divide al individuo después de algo así; que lo separa del mundo que conoce la guerra desde el sofá y los medios de comunicación. "Inglaterra nos parecía extraña a los soldados que regresábamos. No podíamos entender aquella locura que aclamaba la guerra salvajemente por todos sitios. Los ciudadanos hablaban una lengua extraña. Probé a hablar seriamente con mis padres, pero fue imposible..." (R. Graves). Si algo está roto, ¿qué mejor manera que adecuar forma y contenido? He aquí la explicación de porqué se destruye el orden lógico de la sintaxis, de las palabras.
Por tanto, el etc. que continúa a "Yo/mismo" no puede ser sustituído por algo que no haga refenrecia a la idea de 'y otros como yo': "y el resto de soldados", "y mis compañeros", "y los otros muertos en la trinchera",...  yazgo (yacemos) en silencio/ bajo el fango etcétera ¿Qué más? "En la mierda", "entre ratas/sangre/muertos"... Y los dos últimos etc. entre paréntesis. Momento de recogimiento e intimidad del YO que se rompe:"soñando / etcétera", podemos poner cualquier verbo de pensamiento - pensando, recordando, ...- , pero lo ideal sería que encajara con la preposición "con" que enlaza con aquello en lo que sueña - lingüísticamente, con el término del sintagma preposicional-:  "con/ Tu sonrisa/ ojos rodillas y tu Etcétera."  ¿Qué vemos aquí? ¡Dos mayúsculas! A estas alturas de la película, donde se ha visto una tía anciana tomando el té en el jardín de alguna posh house; una joven que se desvive por el bienamado hermano que lucha en el frente; una madre decidida a sacrificar hijos al dios Tor si con eso se consigue ago -lo que sea, no importa-; un padre que se sabe viejo, incapacitado para la batalla y que manda al hijo en su lugar; una sociedad, un mundo roto por el trauma belicista, en un texto en el que los Etcéteras van cada vez a mayor - y a peor -, volviéndose más fuertes, escodiendo cosas cada vez más horribles como es el deseo de una madre de cómo ha de morir el hijo o de cómo un hombre se siente avergonzado de no poder ir a matar.... ¿Creen ustedes que al pobre chaval le importa algo de todo esto? ¿Creen que entiende por qué está ahí? ¿Creen que esa causa era la suya?Pues claro que no. Ese chaval, "soñando...con/Tu ... Etcétera" ¿quées lo que quiere? ¿Con qué sueña; en qué recuerdos piensa en esos momentos de intimidad para seguir en ese sinsentido? Evidentemente, esa T mayúscula esconde una chica. Sueña con ella - aunque esto ya parezca la canción de los Camela - y ella es lo único que le importa en ese momento. Por eso emplea ahí, y sólo ahí, las letras mayúsculas. Ella; y su Etcétera... Hay quien apunta a que su Etcétera es el Amor, el Corazón de la amada. Yo, personalmente, me inclino más por otras partes del cuerpo, aunque coincido con ellos en que también empiezan por C...

Por la recuperación de la memoria histórica.


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Y ahora, si han llegado hasta aquí, relean el poema y contéstenme de manera sincera. ¿Estaba todo en el texto, ahí escrito o no? ¿Sigue siendo Poeta o ya es poeta? ¿Será la poesía algo tan extraño como la voz de un hombre?


Foto: Humor Indignado 100%
Traducciones de los textos citados: JudithDDM