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martes, 24 de abril de 2012

El día (después) del Libro.

¡Qué mejor regalo para el día (después) del Libro! La web que nadie se debería perder...


Porque

¡Enhorabuena! 
Y como diría Teodoro Golfín  en Marianela,"Adelante, siempre adelante."

***

"I conceive of world literature as a great conversation that takes place on two differents levels: among authors who know and react to one another's work and in the mind of the reader, where works meet and interact in ways that may have little to do with cultural and historical proximity."
D. Damrosch
 
"If we were to try and make a visual representation of [...] literature, the result would surely be a kind of map. Not the kind of map you find in an atlas, though, where the shape of entire countries can be seen, with seas and great rivers and mountain chains; it would be more like a British ordnance survey map, one that shows contour lines, large roads dissecting a mesh of minor roads, footpaths, and bridleways, a map with rivers and railway crossings, with tiny marks for the occasional prehistoric monument or site of exceptional natural beauty. An ordnance survey map comes out of meticulous research, which involves direct engagement with the land it depicts, it is a map in which expirience combines with measurement, a map produced from the taking of notes noting and the recording of detail. Above all, it is map that can be used by anyone, a map that enables to find your way even in the wildest, least inhabitated terrain."
Susan Bassnett


"Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía." 
 José Vasconcelos


Literatura. Memoria. Historia. Ergo Vida. Quête.Viaje. Escritura. Ergo Yo.



domingo, 25 de marzo de 2012

Domingo

Domingo, flor de luz, casi increíble
día. Bajas sobre la tierra
como un ángel inútil y dorado.
Besas
a las muchachas
de turbia cabellera,
vistes de azul marino
a los hombres que te aman, y dejas
en las manos del niño
un aro de madera
o una simple esperanza. Repartes
golondrinas, globos de primavera,
te subes a las torres
y giras las veletas
oxidadas. Tu viento agita faldas
de colores, estremece banderas,
lleva lejos canciones
y sonrisas, llena
las estancias de polvo plateado.
Los árboles esperan
tu llegada
para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca
el agua de las fuentes.
Las campanas dispersan
palomas imprevistas
que vuelan
de otro modo.
No hay nadie que no sepa
que es domingo,
domingo.
Tu presencia
de espuma lava,
eleva,
hace flotar las cosas y los seres
en un nítido cielo que no era
-el lunes- de verdad:
apenas desteñido papel, vidrio olvidado,
polvo tedioso sobre las aceras.


***
A menudo - ahora - se aprende
-o 'com'-
lo breve
de la palabra,
leyendo palabras
- Idea, quizás -
que no durará más de 24 horas.
Reflexión de reflexiones:
todo es día que se va.

martes, 13 de marzo de 2012

Prólogo - Epílogo (¿oráculo?) machadiano


En un pobre país viejo y semisalvaje,
mal de alma y de cuerpo y de facha y de traje,
lleno de un egoísmo antiartístico y pobre
-los más ricos apilan Himalayas de cobre,
y entre tanto cacique tremendo, ¡qué demonio!
no se ha visto un Mecenas, un Lúculo, un Petronio-,
ni vive el Arte ... O, mejor dicho, el Arte,
mendigo, emigra con la música a otra parte.

Prólogo - Epílogo
Manuel Machado.


(Fotografía El País 11.III.2012)

domingo, 5 de febrero de 2012

e.e.cummings [realidad, ficción o el poeta y su (m)visión]

Entraba hoy por aquí con la intención de mostrarles la lógica que se esconde tras lo individual.
Por otra parte, déjenme comprobar qué ocurre si yo les digo la palabra:

P-O-E-T-A

Impresiona, ¿eh? Sé que la mayoría de ustedes - de nosotros - ha tenido, según leyó las cinco letras, cierta tentativa de coger el ratón, ponerlo sobre la X roja de la ventana y salir corriendo... Y es que la poesía siempre ha sido algo durilla de leer. No digamos de entender. Curioso cómo el hombre ha ido dando a la prosa un carácter de veracidad y comodidad que en su origen no tenía- para Aristóteles, ni siquiera tenía consideración de género literario. En cualquier caso, el término 'poeta', 'poesía', y demás aledaños de su familia léxica - esto es, los que tienen algo que ver con ella como 'poema', 'poemario' o 'poetisa' - nos resultan bastante incómodos. Porque no nos engañemos, querido lector: a nosotros nos sacan de los sonetos de Garcilaso, las coplas de Jorge Manrique o los llánticos amorosos de Bécquer y nos echamos las manos a la cabeza. Y es que, amigos míos, les voy a descubrir la panacea: los poetas son difíciles, son enrevesados, son... Pues como todo lo que les envuelve: neblinoso... 
¿Sí? ¿De verdad? ¿Seguro? ¡Pues no! ¡MENTIRA! Nada, hombre, nada. Si es que no nos enteramos. Que todo es más fácil de lo que parece. Que estamos otra vez con lo mismo. Nos ofuscan con "uy, que hablan en verso...que tienen ideas,... que piensas cosas raritas...". Nos ciegan con afirmaciones académicas: "adelanto de las estéticas vanguardistas", 'búsqueda de nuevos lenguajes", "consagración del laureado poeta de mi pueblo"... ¿Pero qué dices? Nada. No hagan caso. ¿Saben qué es la poesía? ¿Etimológicamente, me refiero? Qué coj**** quiere decir la palabra 'poesía', vaya. Que todos nos las damos de sabios diciendo que es griego, pero, ¿qué significa? - obsérvese, para próximas ediciones, que esta pregunta tan aparentemente infantil, ayuda a desenmascarar una gran parte de las incógnitas del mundo (además de a los pedantes pseudointelectualoides que las transmiten sin entender). 
Pues 'poesía' (gr. ποίησις), mis bienamados, es 'creación'. Lo que sea. Cualquier cosa que se pueda crear era poesía para los griegos. Desde una casa hasta una canción.  Poesía era todo aquello que, de la cabeza del hombre, poblada de ideas, se plasmaba en realidad. Porque crear no es más que eso: hacerlo real. Así que, querido De la Concha, se ha cambiado usted de ministerio sin aclarar el estado de la cuestión. ¿Por qué ésta es la séptima acepción del DRAE y no la primera? Porque, que yo sepa, primero va la creación - vamos, el ponerse a la faena -  y, después, la forma de crearlo o tomar forma plástica; sea ésta prosa, verso o plastidécor.
En fin, dejemos a un lado estos academicismos y volvamos al tema. Tras esta somnífera explicación previa, ¿dónde quiero llegar? Pues convencer al respetable de que no es tan difícil ni leer ni entender poesía. El poeta ya salió de su torre de marfil donde escribía, taciturno y ensimismado, letras a los sedosos cabellos de una dama casada, convertida, sin saber porqué, en espiga dorada, collar de perlas diamantí o lecho de plumas y seda . El poeta se marchó de ese exilio medio escolástico, medio místico. El poeta duerme, trasnocha, come, trabaja - o no, no nos engañemos, está en el paro. ¡Qué digo! ¡El poeta, incluso, cag*! El poeta es un hombre, y no un vate de las Musas. Para entenderle, pues, sólo hay que pensar como un hombre. Sólo hay que confiar, de vez en cuando, en el instinto humano - por muy depreciado que esté - para entender, a vista de pájaro, la voz del poeta. La voz del hombre.

Externamente sufro como todos
las huellas cotidianas, indelebles.

[...]separado del cielo,ciudadano
inscrito en el cemento y en el sordo
rumor inconsolable de las plazas.

 JE Cirlot

Y para demostrarles toda esta tralla mental y propagandísitca pro-poesía, les presentaré un poema cortito. ¿Les apetece comprobar que lo que les decía es cierto? Si no están de acuerdo, acepto todo tipo de reclamaciones, quejas, discursiones, etc.
El poema es en inglés. Sé que la inmesa mayoría de ustedes podría entenderlo - más que nada, porque hasta yo pude comprenderlo sobre la marcha. Pero para los que no puedan o no quieran hacer el esfuerzo de meterse en mente yanqui, -lo entiendo-, ¡tranquilizarse! Dejo una traducción, lo más finel posible, con letras más pequeña, justo debajo, cuando empecemos a destripar el significado 'oculto', aparentemente, tras las palabras. Tómense el tiempo que necesiten. Y, aunque no entiendan nada, continúen. Lo desmenuzaremos todo poc a poc. Les dejo, pues con my sweet old etcetera, de e.e.cummings.

my sweet old etceteraaunt lucy during the recent
war could and what
is more did tell you just
what everybody was fighting
for,
my sister
isabel created hundreds
(and
hundreds)of socks not to
mention fleaproof earwarmers
etcetera wristers etcetera, my
mother hoped that
i would die etcetera
bravely of course my father used
to become hoarse talking about how it was
a privilege and if only he
could meanwhile my
self etcetera lay quietly
in the deep mud et
cetera
(dreaming,
et
cetera
, of
Y
our smile
eyes knees and of your Etcetera

¿Qué es lo primero que se les viene a la cabeza nada más leer este poema? Nada de grandes interpretaciones. No queremos exégesis. Sólo apreciaciones sencillas, que muchas veces es sencillez lo que se esconde detrás de aparente artefacto.
Pues claro... la ortografía. Para ser más exactos, dos cositas:
  • El uso, aparentemente, indiscriminado de la minúscula (observen que sólo aparecen dos letras mayúsuclas en todo el texto y que no se conrresponden con las reglas de ortografía; es decir, ni en el comienzo del texto, ni en los nombres propios - ni siquiera en el del autor, al final).
  • La forma, tanto del poema como de algunas palabras. A eso lo llamaremos morfosintáxis poética, de la que nos atreveremos a decir que es bastante fragmentada (que no incorrecta, mucho ojito). 
  • ¿Algo más? ¡Claro que sí! La repetición de algunas palabras. ¿Algunas? Fíjense bien.... Exacto. La repetición - excesiva, si se quiere - del término "etcétera". 
Bueno, ya tenemos estas tres cositas técnicas. Ahora, en español, vean el significado literal, para después, ahondar en literario. 

mi dulce anciana etcétera
tía lucy durante la reciente
guerra pude y lo hice

contarte por lo que

todo el mundo
luchaba,

mi hermana

isabel haciendo cientos

(y

cientos)de calcetines por no

mencionar las orejeras resistentes a las pulgas

etcétera brazaletes etcétera, mi

madre esperaba que

yo muriese etcétera

valiente por supuesto mi padre
comentaba ronco que era

un privilegio y si tan sólo él

pudiera mientras yo

mismo etcétera yazgo en silencio

bajo el fango et
c
étera
(soñando,

et
cétera, con
Tu sonrisa

ojos rodillas y tu Etcétera)


¿Qué se les viene a la cabeza nada más empezar a leer? Supongo que esa peculiar entradilla con vocativo de "mi dulce anciana.... Tía Lucy" les hará pensar en una carta. Un encabezado antiguo, típico del género epistolar ya en desuso. Bien. Por tanto, el poema podría ser, perfectamente y puesto en prosa, una carta. De esta manera, nos topamos con el primer 'etcétera' - en adelante, etc. - y, con ello, la primera incógnita de una serie de 'etc.' que surgirán a lo largo del texto y que, por si no se han dado cuenta, encierran su veradero y trágico significado. 
Del lat. et cetĕra, y "lo demás", nos dice el DRAE que es utilizado para sustituir el resto de una exposición o enumeración que se sobreentiende o que no interesa expresar. Así, este primer etc. que sigue a "dulce" y "anciana" podría estar remplazando adjetivos calificativos como, por ejemplo, "querida" (un gran tópico en las cartas). Evidentemente, cabe la posibilidad de encuadrar aquí cualqueir adjetivo que sea acorde con la situación. Es decir: libertad de elección, pero coherente. Así, si en lugar de querida, prefieren ustedes, "bienamada", "respetada", "ilustre", "añorada"... es igualmente válido. 
Seguimos adelante y vemos una referencia espacio-temporal muy concreta: la guerra. Esto ya se lo añado yo, tipo chascarrillo extrapoético. La guerra referida es the World War. La Gran Guerra. Resulta que Cummings se alistó junto a John Dos Passos -autor de Journeys between wars (1938)- en las Norton-Harjes Ambulances Corps. Pero no nos liemos en salsas-rosas-literarias. Vayamos al grano.  
Después de esta mención a la guerra, aparece otro personaje femenino: la hermana del yo que habla. Esta buena muchacha se las pasa en casita bordando calcetines orejeras etc. brazaletes etc. ¿Para qué? Obviamente, para su hermano; para los soldaditos del frente. Por ello, este segundo enigma lleva detrás un sinfín de elementos de abrigo: "bufandas", "guantes", "gorros", "mantas",... Qué curioso que, detrás de un 'etcétera', empiece a colarse en nuestro texto el frío que siente el protagonista. El hielo de la guerra. Para que se hagan una idea, Orwell nos lo contó claramente en su Homenaje a Cataluña:
"el frío era indescriptible [...] Una noche glacial anoté en el diario las prendas que llevaba [...] camiseta y calzoncillos de paño grueso, camisa de franlea, dos jerséis, una chaquetilla de lana, una cazadora de cuero, bombachos de pana, polainas de vendas, calcetines gruesos, botas, un impermeable grueso, bufanda, guantes forrados y gorro de punto, y a pesar de todo tiritaba." (Tusquets, 2010:91)
Y no solo eso. Observe, atento lector, que detrás de tanta ropa de abrigo, de tanto tricotar a la luz del fuego, aparece, cándida, redimida y suspirosa, la figura atenta y desconsolada de la buena mujer, amita de su casa. El papel eternamente femenino de obediencia y abnegación.
No acaba aquí la cosa. El cuarto etc. , la mamá del chaval aparece en escena evocada con unas palabras mordaces y que, muy posiblemente, sean un adelanto - catáfora - del desenlace del yo poético.  "Mi madre esperaba que/yo mueriese etcetera/ valiente". Aquí casi da más miedo el verbo 'esperar', que la dificultad de desvelar qué término(s) esconde este etc. ¿Una madre 'espera' que su hijo muera? Es casi gore pensar esto, pero, ¿esperar como sinónimo de desear?¿Una madre que sabe que su hijo es una ofrenda por la patria? Y si no muere el chiquillo,valiente, ¿qué? ¿Ya no sería un valiente para ella? ¿Es consuelo para una madre saber que un hijo muere, pero al menos es por un ideal? Y, de cualquier modo, ¿de quién es ese ideal? No nos enrollemos, que aún queda. Dejando a un lado estos devaneos, el etc., en este caso, bifurca las posibles interpretaciones. Por un lado, podríamos añadir cualquier otroa adjetivo que sea coherente con "valiente". Por otro, podríamos poner un sintagma con función circunstancial -ya saben, eso de Lugar/Tiempo/Modo...-  que concordase con el verbo. Así "yo muriese por la causa/por la patria/para defender a los justos". Lo que ustedes vean. 
Nos acercamos al final y aparece la figura paterna. Un padre ronco de emoción al hablar de su hijo soldado, luchando. El valor y la honra de la familia, del país. Un privilegio. Recuerda esto a las palabras de Robert Graves en su autobiografía Goodbye to All That (1929) al llegar a 'casa' tras la Primera Guerra Mundial: Una gigantesca e histérica masa sobrepasó la barrera y lanzó un nuevo rugido [...] Mientras escrutaba la multitud, vi que una figura destacaba por sí sola: para mi vergüenza, reconocí a mi padre, dando saltitos sobre su única pierna, agitando el paraguas, vitoreando como el que más... 
El padre de nuestro protagonista también aclama el valor de su hijo, de los combatientes jóvenes que han ido a darlo todo a frente. Fíjense hasta qué punto, en menos de un verso, el entusiasmo del padre decae hasta llegar a insinuar "si al menos él también pudiera..." ¿También pudiera qué? ¿Ir a matar o a que lo matasen por la causa - por ese etc. de la madre-?
Por fin, "myself". "Yo / mismo etcetera" Atención porque, en tres palabras se lía una de tres pares... ¿Ven cómo el "yo /mismo" aparece partido? ¿Entienden la ruptura sintáctica del propio sujeto? Ya no de la oración. El sujeto es el que está roto. La escisión del YO; la ruptura interior del individuo. Y es que algo se rompe. Aparece algo que divide al individuo después de algo así; que lo separa del mundo que conoce la guerra desde el sofá y los medios de comunicación. "Inglaterra nos parecía extraña a los soldados que regresábamos. No podíamos entender aquella locura que aclamaba la guerra salvajemente por todos sitios. Los ciudadanos hablaban una lengua extraña. Probé a hablar seriamente con mis padres, pero fue imposible..." (R. Graves). Si algo está roto, ¿qué mejor manera que adecuar forma y contenido? He aquí la explicación de porqué se destruye el orden lógico de la sintaxis, de las palabras.
Por tanto, el etc. que continúa a "Yo/mismo" no puede ser sustituído por algo que no haga refenrecia a la idea de 'y otros como yo': "y el resto de soldados", "y mis compañeros", "y los otros muertos en la trinchera",...  yazgo (yacemos) en silencio/ bajo el fango etcétera ¿Qué más? "En la mierda", "entre ratas/sangre/muertos"... Y los dos últimos etc. entre paréntesis. Momento de recogimiento e intimidad del YO que se rompe:"soñando / etcétera", podemos poner cualquier verbo de pensamiento - pensando, recordando, ...- , pero lo ideal sería que encajara con la preposición "con" que enlaza con aquello en lo que sueña - lingüísticamente, con el término del sintagma preposicional-:  "con/ Tu sonrisa/ ojos rodillas y tu Etcétera."  ¿Qué vemos aquí? ¡Dos mayúsculas! A estas alturas de la película, donde se ha visto una tía anciana tomando el té en el jardín de alguna posh house; una joven que se desvive por el bienamado hermano que lucha en el frente; una madre decidida a sacrificar hijos al dios Tor si con eso se consigue ago -lo que sea, no importa-; un padre que se sabe viejo, incapacitado para la batalla y que manda al hijo en su lugar; una sociedad, un mundo roto por el trauma belicista, en un texto en el que los Etcéteras van cada vez a mayor - y a peor -, volviéndose más fuertes, escodiendo cosas cada vez más horribles como es el deseo de una madre de cómo ha de morir el hijo o de cómo un hombre se siente avergonzado de no poder ir a matar.... ¿Creen ustedes que al pobre chaval le importa algo de todo esto? ¿Creen que entiende por qué está ahí? ¿Creen que esa causa era la suya?Pues claro que no. Ese chaval, "soñando...con/Tu ... Etcétera" ¿quées lo que quiere? ¿Con qué sueña; en qué recuerdos piensa en esos momentos de intimidad para seguir en ese sinsentido? Evidentemente, esa T mayúscula esconde una chica. Sueña con ella - aunque esto ya parezca la canción de los Camela - y ella es lo único que le importa en ese momento. Por eso emplea ahí, y sólo ahí, las letras mayúsculas. Ella; y su Etcétera... Hay quien apunta a que su Etcétera es el Amor, el Corazón de la amada. Yo, personalmente, me inclino más por otras partes del cuerpo, aunque coincido con ellos en que también empiezan por C...

Por la recuperación de la memoria histórica.


***


Y ahora, si han llegado hasta aquí, relean el poema y contéstenme de manera sincera. ¿Estaba todo en el texto, ahí escrito o no? ¿Sigue siendo Poeta o ya es poeta? ¿Será la poesía algo tan extraño como la voz de un hombre?


Foto: Humor Indignado 100%
Traducciones de los textos citados: JudithDDM

viernes, 23 de diciembre de 2011

Crónicas del país de Sansueña. Costumbres y graciosidades. ( I )

*A Sansueña, por soñar aunque cueste... 

Se despiertan las calles bajo el blanco polvo helado y cayendo... Se enciende, poco a poco, la vida en pequeñas tiendas antiguas.

La modesta población de Sansueña prepara, como cada solsticio de invierno, las viandas y sacrificios a su patrón. San Pancracio, con los eternos cinco duros en su índice, apunta al cielo, como recordando al Tronante, su poder y el castigo que recibirán todos aquellos que adoren a falsos tótems. Pero no importa. Como todo santo, se ganó el cielo por bonachón y, por mucha amenaza, siempre se puede mirar a otro lado, para que el cielo no vea, y perdonar los pequeños deslices de los crédulos sansueñeros. "¡Este año sí, Dios mío!"  Y es que, si algo tienen de peculiar los oriundos de Sansueña, es su carácter pueril, su confianza ciega y desesperante hacia el Azar y la Fortuna. Como niños que, creyendo a pies juntillas la posibilidad de un vuelco de tortilla, tientan a la Suerte y comienzan, meses antes, la tradicional peregrinación hacia una ventanilla que les asegure, a ojo de buen cubero, que "este año sí que sí". Este encaminarse, medio catárticos, hacia la "estampita" que les de el pase seguro a la Gloria - económica, pues, como toda tierra de bien, en Sansueña hasta soñar cuesta dinero -; este deambular con ello en la mano, babeando ante los cinco números que lo encabezan; delirando de risa disimulada al pensar "Díos mío, ¿y si este año sí?" Y un brillo inefable de Esperanza y Estulticia aparece en el par de ojos de cada uno de estos aborígenes, y refulgurando... Olvidando la miseria en las aceras; la mansedumbre de curritos explotados, de parados deprimidos y mujeres cabizbajas.
De hecho, y para no dejar un sólo cabo sin atar, se sigue todo un ritual de acercamiento previo al suceso. Una vez obtenida la estampita de la Suerte, cada sansueñero debe besarla y salir en busca de todo tipo de protuberancias: las barrigas de embarazadas y las corcovas de jorobados son elementos recurrentes, casi talismanes, según se aproxima el día. Frotándola sobre dichos abultamientos,  lo acompañan, cual misal y rosario, para estimular y atraer hacia la estampita la Fortuna deseada, una suerte de deprecaciones: "Ay, Dios mío, con la falta que nos hace ahora..."; "Según está la cosa, una ayudita...Un colchoncito pa respaldarnos..."; "Un pellizquito nada más...", "Yo solo pido lo justito pa ir tirando..." Bajo la mágica alineación de los planetas que todos invocan para sí, una música  resuena en todas las cabezas. Y entonces, acompasados por las calles de Sansueña, las faldas, los zapatos, los sombreros inician la danza de la Primitiva, de la Bonoloto; de la Línea y el Bingo; del Sueño y la Ilusión a ritmo de vals...
Sansueña, después de meses de peregrinación, fabulación y recopilación de "estampitas", empieza la cuenta atrás y, año tras año, una boina de enajenación encapota cualquier intento de conversación entre sus peculiares habitantes. "Redios, si este año toca..."  Y, tras este inicio onírico, prosigue una serie de confabulaciones y cuentos de la lechera que varía según la edad, el sexo, la condición civil o laboral o, incluso, la provincia de origen a la que pertenezca el soñador en cuestión... Los más devotos, reservando los días de asueto en sus correspondientes oficios, vuelven a sus casas para madrugar ese día, preparar el desayuno en familia y apiñarse en torno a la televisión, el transistor, o cualquier onda que transmita la Buena Nueva. Concentrando toda la entelequia nacional en el breve, pero intensísimo, espacio de tiempo en el que el Querubín Elegido del año se da la vuelta, agitado, agarra fuerte el designio circular y cifrado del Oráculo y canta....

El resultado, para desgracia casi masiva del personal, suele ser siempre el mismo. Nótese minutos después del evento la decepción generalizada. Las miradas avergonzadas, pesarosas de la peregrinación inerte, del sacrificio infructuoso, del cántaro roto junto a la fuente. Ilusiones de usar y tirar.
Pero como pueblo de rancia tradición, Sansueña, valiente y gallarda,  menea con gesto estoico las témporas  - que ya podían haberse usado antes - y tirando de refranero "el-mal-de-muchos-consuelo-de-tontos" sirve para el autocompadecimiento por haber vendido la piel del oso antes de cazarlo. "Bueno, seguimos pobres, pero con salud, ¿eh?" Ante esto, solemos encontrar a nuestro paso ofuscados autóctonos que como cada año, reniegan sabiendo que volverán a caer. "Sí. A mí me ha tocado.... los coj**** me ha tocado..."

Y así, de nuevo, recomienza la vida en Sansueña cada 23 de diciembre; tras este pequeño lapsus pseudomarxista, en el que los sansueñeros megalómanos se ven cumpliendo el sueño de su vida: ser sus propios amos, dueños y señores. Olvidarse de quién se es. La resaca del pobre y su precio.
Empieza, otra vez, de camino al trabajo como cada mañana, idéntica peregrinación so pretexto "no vaya a ser que este año toque" para la fiesta de la patrona. Santa Epifanía de enero, unos días antes de San Lorenzo y sus pequeños descuentos en tiendas de abastos y complementos. Compensación que el pobre San Pancracio ofrece, lastimoso un año más, a los pobres sansueñeros por estos pequeños actos de rebeldía que, por atreverse a soñar,  tan caro acaban pagando...

el sol nos dice que llegó el final,
por una noche se olvidó 
que cada uno es cada cual.
( J.M. Serrat - versión Tahúres zurdos)

domingo, 11 de diciembre de 2011

Desfaciendo entuertos por vía rápida...

    His significance, his appreciation is the appreciation of his relation to the dead poets and artists [... ] because what happens when a new work of art is created is something that happens simultaneously to all the works of art which preceded it.

***

Que no hay nada nuevo bajo el sol desde que el mundo es mundo, vete tú a saber desde cuando se lleva diciendo... Lo mismo, desde el minuto 2 del ser humano... 

¿Cuántas veces hemos oído aquello del Beatus ille, del locus amoenus, del Tempus fugit;  del cogito virgo rosas, o, incluso, el remanido ubi sunt? Todos estos arquetipos literarios, cuya praxis ha sido confirmada por el paso (y el peso) de la Tradición, ha sido, de igual modo, difamada por todas aquellas plumas que se han adueñado de las máximas de Horacio. 
¿Qué les dice, por ejemplo, la expresión Beatus ille? A algunos, les vendrá a la cabeza el verso incipit de Beatus ille qui procul negotiis - 2Dichoso aquel distante de los negocios" (Horacio, Epodos, 2, 1). A modo de cachondeo, casi, pregunto: y esto, ¿qué quiere decir? Desde la ESO (ESO, ¡qué pitorreo!) se nos viene diciendo, literalmente, que abandera la alabanza al campo, a la vida de retiro en la Naturaleza. Bueno.Para aquellos que esta explicación no signifique nada, no se agobien. Da lo mismo, de verdad. No se crean ni más ni menos. ¿Saben por qué? Porque todo es mentira. Es mentira. Sí. Como la copa de un pino. Mentira y grande, como un piano.  ¿Alguien ha leído hasta el final ese Epodo? 


Haec ubi locutus fenerator Alfius,
iam iam futurus rusticus,
omnem redegit Idibus pecuniam,
quaerit Kalendis ponere.


"Cuando el usurero Alfio terminó de hablar, tan decidido a volverse campesino, dejó su dinero para que venza el interés el día de los Idus, y busca ponerlo para las Kalendas."

¿Y estos latinajos, ahora, qué coñ* es? Pues es que Horacio se estaba riendo de los domingueros, de los chalecitos de fin de semana en la sierra. Que al buen hombre nunca se le pasó por la cabeza irse al campo a vivir de las cosechas, a estropearse las manos con el azada y oler a estiercol de vaca. No, hombre. ¿Pero usted se cree! Si Horacio era un patricio romano que vivia mejor que un cura de fiesta en fiesta, de oda en oda, entre César y el Triunvirato... Anda, que qué es esto del "elogio a la vida retirada"... Pues un invento. Un lavadito de significados (joé... y tener que esperar a Derrida para que alguien se diera cuenta de que la lengua no es inmutable...); un reaprovechamiento de los clásicos. Fray Luis de León, Garcilaso de la Vega son grandes, precisamente y entre otras cosas, por saber coger lo que convenía y reformularlo. ¿Que Horacio se burla? Pues nosotros, lo contrario... Esa especie de "copiar - pegar" del siglo XVI no es el problema. Ya decía Bloom - al que después despacharemos - que "las lecturas erroneas que el poeta joven hace del precursor o padre poético son necesarias para innovar y dar nuevas creaciones a la Tradición, evitando así su agotamiento." Eso está muy bien. El tema es ¿por qué se cuentan las cosas mal? Si es mentira, ¿por qué no se dice? ¿Qué importa que se reutilicen los tópicos literarios al servicio de nuevos intereses? Lo que le indigna a una es que no se explique el concepto. El conceto, querido Wathson, que es taaan importantísimo en nuestra poesía, desde Gracián a Machado, pasando por Quevedo...

Quizá todo se resuma en el paso (y el peso) del Tiempo. En la influencia que el Pasado tiene sobre nosotros. El miedo a no saber hacer honor a un apellido, a una tradición, a un legado que se nos confiere diacrónicamente. Ya que, nos guste o no, el pasado pervive en el presente y tenemos dos únicas maneras de aceptarlo.
  • Una: (me gusta llamarlo"Y el que venga detrás.... ¡que arree! ") dejarnos arrastrar por el torrente del Tiempo, de la Edad de Oro a la que llegamos demasiado tarde y en la que otros, mejores, participaron creándola (de lo cual, se percató hasta la propia Karina, con su "cualquier tiempo pasado nos parece mejor").
  • Dos: (o "El mañana nunca muere") pensar que si A está en B, y el pasado no ha terminado, sino que es también el Hoy concluyéndole, B completa a A. B es el fin de A. B es la gota que colma el vaso. ¿Deuda con la tradición? ¡Qué va! Deuda con el advenimiento que viene a perfeccionar, en un proceso continuo e inacabable, las pinceladas anteriores e imperfectas.
Esto, para aclarar que soy friki pero no una intelectualoide de la Crítica, no lo digo yo. Lo dice Harold Bloom (1930 - ) en sus numerosas referencias a las Influencias (la angustia, la ansiedad, la anatomía de...). El pasado sobre el presente; la revancha de éste sobre aquel. La guerra edípica de poetas jóvenes frente a padres precursores para hacerse un hueco en la Tradición,... Todo este material retrotraido una y otra vez es el que emplea el deconstruccionista para dar a luz el estimado - o no tanto - Canon de la literatura occidental. 600 paginazas que compilan la crème de la crème de la Literatura Universal. A uno le dicen esto y, sólo con el título, agacha la cabeza y piensa "será verdad..." . Pues no. Tampoco. Error.  El cientifismo que, supuestamente, se le aplica a esta selección -que parece la aleatoria del Reproductor Windows - es fruto del propio gusto del autor. Porque, ¿cómo se explica, sino, que todos los autores que aparecen en el "canon" sean blancos, angloparlantes y hombres? Esto, que en los años 90 hubiera sido calificado por la crítica yanqui como "ataque WASP" (para los que, como yo, tiene un nivel de inglés que "ni pa' un Hello".... White, Anglo-Saxon and Protestan = Blanco, Anglosajón y Protestante), para Bloom fue un pequeño matiz sin importancia.... 
Calmando los ánimos, incluso este pequeño amor propio nacionalista hubiera sido pasado por alto (porque para eso es Bloom y para eso la Deconstrucción lo adoptó como hijo allende los mares in USA), fíjense, incluso ese hedonismo se hubiera perdonado... Pero no. Una ve toda esta ampulosidad, estos aires de grandeza y piensa "Con todos mis respetos, no te columpies, Harold..."  Todo hubiera sido redondo salvo por un pequeño detalle: quizá tu premisa básica (ergo, tu punto de vista) en la que apoyas tu razonamiento de "Tradición, Canonización y Clásicos", era de otro antes que tuya. ¡Casualidad o no, aquello que tú mismo declaras en tu obra!Quizá ya hubiese sido formulada por T.S. Eliot en "Tradition and individual talent" dentro de The Scared Wood, en el año 1920. Diez años antes de que tú nacieras, Harold, querido... 
Sin embargo, diré en favor de H. Bloom que, como retoque final, él tuvo en cuenta el elemento del Tiempo y el condicionamiento de éste sobre los textos - evidentemente, una obra del XVIII no puede ser entendida ahora como entonces, ni tiene el mismo público, por tanto, tampoco el mismo efecto estético de recepción, etc. Mientras, Eliot (y los New Critics) optó, paradójicamente, por pasar olímpicamente de la dimensión temporal a la hora de comparar textos como objeto de la crítica.

¿Ven? ¿Ven ustedes con lo que tiene que lidiar una para hacer un mísero trabajo de 10 páginas? 
Menos mal que en mi casa, hogar español de clase media y medianas aspiraciones a estas horas, es tradición irse a dormir. Y como soy consciente del peso de la misma y no quiero que me aplaste, me voy a la piltra...  ¡Y el que venga detrás, que arree...!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Auctoritas in verso est

  • Hace ya un tiempo que volví de Francia. De mi querido y estimado Clermont-Ferrand, en conexión directa y diaria con Issoire.
  • Esta noche, un acuciante golpe de tos seca me impidió dormir.
  • Siempre me ha dado miedo la potencia de mi imaginación y la perversa simpatía que le tiene a las sombras que no son.
  • La Noche de los Santos - o Halloween, para los de la LOGSE -  fue hace unos días y ayer tuve que releer El monte de las ánimas de Bécquer..

No sé qué relación puede haber entre estas dos ideas... Si seguimos la crítica de la Estilística con Leo Spitzer o Dámaso Alonso, seguramente daríamos con algún tipo de viviencia que, posiblemente, hubiere dejeado impronta en mí y, por ello, sirviera de funte de creación, modo de conocimiento del mundo y vía de entrada - dirección hacia la "psicología del autor". ¡Miren! Si se quiere, hasta podría decirse que les he explicado medio siglo de Crítica Literaria subjetivista y ametódica en cuatro líneas...Pero no era éste mi propósito. En realidad, no tenía más intención que recuperar una parte del Petit carnet du voyage que escribí para otros medios distintos a este blog; esto es, El rincón del FiloFriki: local apto para fumar.

Siento si resuena aquí mi ego, pero llevaba tiempo sin echarle un ojo y, en días de una tardor tan soleada como el de hoy, ¿por qué no reirse un poco de uno mismo? Ya ven, una ya hasta se glosa... ¡Cuánto Narciso suelto! Espero que disfruten con 

Pesadilla en Issoire's Streets...16/03/10

En menos de 48 horas he visto el mismo pueblo desde tres puntos de enfoque distintos de una misma carretera, y sentadica en el mismo autobús.  ¿A qué se debe? No. Nada de estar dando vueltas en círculo. Esto sucede cuando el gobierno decide tirar la casa por la ventana y, ya que estamos en primavera, ¡ha la! A hacer obras se ha dicho. Obras, obras y más obras - ¿serán familia Taladrón y el alcalde de aquí? - ; las cuales modifican el curso, sobre un mismo punto, del autobús. Resulta ser que el interurbano directo Clermont-Issoire, ahora se ha convertido en una ruta turística de alto interés para los que nos toca desplazarnos a 60km, día sí, día también. Pleitesía francesa, que se llama.
Como el lindo recorrido del autocar, como decíamos, se ha visto, "provisionalmente" reemplazado y parece ser tiene mucho aforo (no se engañen, es que también han variado las frecuencias y el número de servicios), el entusiasta usuario puedo contemplar, y disfrutar, de longevas colas que atraviesan la vetusta estación. ¡Qué deleite ese "ratito" al sol, a pie quieto! ¡Qué gozo el sentir el sol y sombra durante una hora en la cara! Ah...
Aunque no podemos quejarnos. La propia compañía, preocupada por el creciente paro laboral (no vaya a ser esto como España), se ha molestado en buscar entretenimiento para los pacientes viajantes de turno. Esto es: se puede ver, con su bolsa de plástico repleta de cosas, sus pelos alborotados y teñidos de bronce, pantuflas y pilas bien cargadas, a un número incontable de señoras de edad avanzada, que, aburridas de estar en sus casas, se apuntaron al noble programa de "distraiga usted al viajero". Y sí. Menudo entretenimiento... Los oriundos de la zona aún no saben distinguir bien a los ejemplares de dicho bestiario, porque, haciendo boga de la verdad, no abunda mucho este tipo de especímenes fuera del contexto que hoy describo. Pero una, proviniente de la España de charanga y pandereta, se ha hartado de verlas y las reconoce con un solo golpe de vista.
Sabran ustedes, ávidos lectores, de lo que hablo: las abuelas. Pero no las dulces abuelas que hacen tartitas a sus nietos; que ven Amar en tiempos revueltos glosando decorados; que pasean con su garrotilla y hacen punto tras los visillos. No. Las abuelas cansinas. Las de los medios de transporte, que se ponen a dar la chapa, y no paran de rajar desde que se suben hasta que se bajan. A ésas me refiero. Las abuelas - sorpreseras: las que te pillan desprevenido y, cuando quieres darte cuenta, ya es demasiado tarde para escapar de su maquiavélica libertad de expresión en medios y transportes públicos.... También son conocidas, familiarmente, con el sobrenombre de "Abuelas-Pesadilla".
Pues bien, ayer mismo tuve el placer de preguntarle a una de ellas (camuflada entre los árboles del párking) si era allí donde se accedía al servicio suplementario Issoire-Clermont. Ella, radiante de felicidad, mostrándome su escasa dentadura con una sonrisa de oreja a oreja, me respondió: 
-Sí, hija, aquí es. Vente conmigo al sol, que hace frío aquí (ya digo que estaba tras los arbustos); además, las dos hacemos el mismo camino y así, juntas, no nos aburrimos...
Uhm... Eh... ¡¡¡MEC - MEC!!! ¡¡¡ERROR!!! Señora, ni en pedo me lía usted a mí. Una vez caes en sus garras, no te sueltan. ¡Pero si te persiguen hasta mientras haces cola y todo! Para ver la trascendencia de tal acontecimeinto, véase la imagen ulterior: abuela descojonada de la risa y transeuntes con cara de la almodovariana expresión "¡Qué he hecho yo, dios mío, para merecer esto!"
Pero volviendo al momento en el que la abuela me detectó con su infalible radar "niña aburrida esperando: blanco perfecto. Actúen todas las unidades...¡Al ataquerrrrr!" , he de decir que ya he encontrado una utilidad a esto de ser siempre la extranjera...
-Señora, yo no saber francés... (sonrisa) Ser España... (sonrisa)... No entiendo (sonrisa).... siento mucho yo usted ....(sonrisa final y pasos marcha atrás, disimulando la huída en estampida).
Es MUY importante pegar el mayor número de patadas a tus conocimientos lingüísticos de la lengua en común (sí, aunque suponga tirar a la basura 10 años de estudio... Hay decisiones en la vida que son, por fuerza, drásticas: vencer o morir.
Así que ya me ven. Cargada, cual mulo, de libros y redacciones por corregir, buscando un recóndito lugar en el que esconderme de estos atacantes (¿Alguien ha visto la serie The walking dead ?). Cuando lo encontré, saqué una obrita de Dostoyevski (El jugador, la cual recomiendo) bajo el firme convencimiento de que, si alguna nueva abuela se acercaba a mi con persuasivas intenciones de ocio y recreo, al ver tal nombre ruso, ésta habría de pensar "Ave María purísima, un comunista." Y saldría corriendo.
Sólo digo que, al rato y afortunadamente para mi, así sucedió.
Escribo estos pequeños trucos de viajero perspicaz para que, si alguno de mis escasos lectores, sufre alguna vez dicha invasión, sepa a qué recurrir para salir del paso sin menearse ni el flequillo.
Sin embarrgo y contra todo pronóstico, no conseguiréis dormir el camino a casa: el chascarreo de la anciana voz es incesante. Sea quien sea la víctima del asedio, es imposible de eludir. Así que, procuren llevar ustedes el mp3, walkman, discman, etc. bien cargado de batería y dotado de potentes auriculares; o, en su defecto, unos buenos tapones para los oídos. No obstante, servidora, tras varias idas y venidas padeciendo tales "susurros", estoy pensando en comprar esparadrapo; o una Magnum del 47... Total, a grandes males...



A mis abuelas,
y a su administración de la vida de los otros...
por tantos años de propinas y collejas...